Según el Informe sobre Desarrollo Humano de la UNDP, en referencia al IDH (índice de desarrollo humano), Haití se ha ubicado en 2014 en el 168° lugar de 187, clasificándose como el país más pobre del continente americano, y entre los más pobres de todo el planeta, con un 80% de personas que viven bajo el umbral de la pobreza. De hecho incluso hoy, miles de haitianos no tienen acceso a las fuentes tradicionales de energía y deben hacer frente a las necesidades de la vida cotidiana como pueden. Sin electricidad ni gas, incluso cocinar se convierte en un problema socio-sanitario crucial: no solo las mujeres se ven obligadas a alejarse durante largas horas de su propia familia en busca de leña, sino que la falta de la misma les obliga a utilizar leña verde, que al quemarse produce gases tóxicos nocivos para la salud. A esta criticidad se suma una urgencia de carácter ecológico: el continuo uso de la leña tiene como consecuencia una deforestación incontrolada que ha producido la disminución de la cobertura forestal al 3.6% del territorio, incidiendo negativamente en cambios climáticos y favoreciendo la progresiva disminución del agua disponible.

El análisis del escenario internacional, cada vez más orientado a soluciones ‘tecnológicas' de costo cero, ha inspirado la idea de sostener a Haití recurriendo a las energías renovables y en particular a la energía solar, que es limpia, de fácil acceso y prácticamente a costo cero. No solo los haitianos ya están habituados a seguir el ciclo solar, sino que las "cocinas solares por concentración" proyectadas por AFNonlus son de tecnología simple y de fácil mantenimiento. Además se pueden construir con materiales de proveedores locales, permitiendo una línea de producción propia y eliminando los costes de importación y envío, además de la necesidad de personal técnico cualificado, favoreciendo así, la fácil difusión entre la comunidad. Se subraya además que los materiales elegidos tienen características sostenibles y biodegradables, y el dispositivo es energéticamente autónomo, es decir, no requiere combustible ni actividades de arranque, permitiendo una implantación a costo cero en la economía ecológica local. 

Mont-Organisé

Como punto de partida del proyecto, se han elegido las 20 escuelas sostenidas por AFNonlus en Mont- Organisé. Comunidad rural aislada en las montañas del Nor-Este de la ciudad de Ouanaminthe, Mont-Organisé es el punto de partida perfecto para intervenir: un pequeño microcosmos reflejo del macrocosmos haitiano, en el que es posible experimentar y valorar el impacto social del proyecto, creando así un modelo exportable a todo el País y, en una segunda fase, a todas las zonas del mundo que viven las mismas criticidades. 

Objetivos del proyecto

El objetivo general del proyecto es el de favorecer la mejora de las condiciones de vida de la población de Mont-Organisé, respondiendo por un lado a las emergencias ambientales, agrícolas, alimentarias (food security) y de aprovisionamiento energético, y por otro lado creando las condiciones necesarias para favorecer un desarrollo de la microempresa del sector de la tecnología de implantación a costo cero.

Destinatarios

Los destinatarios principales de la intervención son los 5.760 alumnos de las escuelas de AFNonlus en Mont-Organisé sus familias.
Para llevarse a cabo, el proyecto prevé la implicación de los profesores, como

destinatarios indirectos, que serán los primeros usuarios y conocedores de las cocinas solares. Después de un periodo de formación, ellos se organizarán en comités de formadores con el objetivo de transmitir los conocimientos adquiridos entre las familias de la comunidad. 

AFN Onlus en Haití

Desde 1985, AFN Onlus se compromete mediante Apadrinamientos a distancia, en favor de la infancia en desventaja de Haití, aumentando la tasa de escolaridad en las áreas rurales y contribuyendo al desarrollo integral del niño con recorridos formativos centrados sobre los valores universales de la cooperación recíproca. A causa del fuerte analfabetismo (35% de la población), la mayoría de las personas queda parada en una economía de pura subsistencia. La esperanza de ir hacia un posible desarrollo está ligada a la activación, al menos para los niños, de un inicio de escolarización que les permita en un futuro aprender a desarrollar un trabajo de provecho.

 

El 12 de enero del 2010 un terremoto di magnitud 7.3 sacudió la isla de Haití en la zona más poblada del País, afectando a unos 3 millones de personas, a parte de los 220.000 muertos estimados y un daño económico de 7.804 millones de dólares. Tras la tragedia, AFNonlus comenzó el proyecto "Centro de acogida de prófugos de Mont-Organisé" en colaboración con el socio local Action contre la Pauvreté du Nord Est – PACNE para acoger los núcleos familiares provenientes de las zonas más damnificadas. El proyecto "Centro de acogida de prófugos de Mont-Organisé" ha permitido la construcción de una estructura segura y acogedora para ofrecer ayuda concreta a las familias hospedadas, desde cubrir las pequeñas necesidades cotidianas hasta el inicio de micro actividades agrícolas para favorecer el autoabastecimiento.